Puertollano ya tiene su gran hazaña. El Calvo Sotelo es nuevo equipo de Segunda RFEF tras imponerse por la mínima a La Solana (1-0) en una batalla de máxima tensión, resuelta con un gol de bandera de Malano y sostenida después con oficio, corazón y resistencia hasta el último suspiro. El Cerrú, abarrotado hasta la bandera con más de 6.000 almas, empujó como en las grandes citas para llevar en volandas a un equipo que supo sufrir como campeón.
No había margen para la duda, y el conjunto industrial salió con el cuchillo entre los dientes. Desde el arranque, los de Puertollano imprimieron un ritmo alto, presión agresiva y una clara intención de encerrar a La Solana. Pascu comenzó a percutir por banda izquierda, Giuliano y Lucas encontraban espacios, y la sensación era clara: el gol estaba al caer.
Y cayó.
Minuto 11. Acción construida con velocidad, Giuliano pone el balón al área y Malano firma el momento de la temporada con una tijera espectacular, un remate acrobático de puro delantero, imposible para Manolo. Golazo. Explosión en El Cerrú. El estadio se vino abajo y Puertollano empezó a tocar con los dedos un ascenso largamente perseguido.
Con el 1-0, el Calvo Sotelo no bajó pulsaciones. Siguió dominando, manejando tiempos y generando peligro. Pascu, Lucas y Adri Sáez rozaron un segundo tanto que habría dado aire, pero entre la falta de puntería y las intervenciones de Manolo mantuvieron vivo a un rival que sabía que también se jugaba mucho.
La segunda mitad cambió de guion. Con el sol apareciendo sobre el estadio, también emergieron los nervios. Cada minuto pesaba más, cada balón dividido parecía definitivo y el partido entró en ese terreno donde ya no basta con jugar bien: había que competir, resistir y saber sobrevivir.
Adri Sáez tuvo el segundo en sus botas, pero otra gran mano de Manolo evitó la sentencia. Entonces comenzó el tramo más duro. La Solana dio un paso adelante, el Calvo Sotelo apretó dientes y El Cerrú jugó su propio partido desde la grada. Cada despeje era celebrado como un gol, cada recuperación levantaba a una afición consciente de que estaba viendo a su equipo rozar la gloria.
Y llegó el descuento. Cinco minutos eternos. Cinco minutos de tensión máxima. La Solana tuvo su última opción, pero Alberto apareció providencial para proteger el sueño azul.
Pitido final.
Ahí se rompió todo. El sufrimiento dio paso a la euforia, el césped fue tomado por una afición entregada y Puertollano celebró como merece una ciudad de fútbol: a lo grande. El Calvo Sotelo se proclama campeón del Grupo XVIII de Tercera RFEF y regresa cinco años después a Segunda RFEF, culminando una temporada de ambición, regularidad y carácter competitivo.
Fue una tarde de lluvia, barro, presión y fe. Una tarde de fútbol del que deja huella. Porque este ascenso no solo se ganó con un golazo. Se conquistó con alma, con sacrificio y con una ciudad empujando hasta el final. Puertollano vuelve. Y vuelve por la puerta grande.
Ficha técnica
Calvo Sotelo Puertollano: Alberto, Arroyo, Pascu, Antonio López, Sahuquillo, Crespo, Biel Vicens (Dani Sales, m.83), Giuliano Barone (Braun, m.67), Adri Sáez, Lucas, Malano (Isma, m.67).
La Solana: Manolo Delgado, Samu Padilla, Juli Cacho (Cortés, m.70), Walde (Jiménez, m.79), Álex Ramos, Iván Riveiro (Lorenzo, m.79), Jorge Saz, David Villar, Jesús Moreno (Rodri Alves, m.59), Gregorio Uriel, Marcos Talavera.
Gol: 1-0, Malano (m.11).
Árbitro: Mohamed Massat. Amarillas para Braun; Juli Cacho y Álex Ramos.
Fotos: Calvo Sotelo Puertollano CF






