Argamasilla de Calatrava ha vivido este 1 y 2 de mayo mucho más que un torneo de fútbol. Lo que se ha visto en las instalaciones municipales ha sido una auténtica celebración del deporte base, con más de 400 niños y niñas de once escuelas deportivas compartiendo césped, esfuerzo y convivencia en una cita que ha marcado un antes y un después para el deporte local.
Por primera vez, todas las categorías de la escuela deportiva rabanera, desde los más pequeños chupetines hasta cadetes, han formado parte de un mismo torneo. Un detalle que va mucho más allá de la competición: significa unión, trabajo colectivo y una apuesta real por construir cantera desde abajo, dando valor a cada etapa del crecimiento deportivo.
Durante dos jornadas, Argamasilla se llenó de jóvenes deportistas que no solo compitieron, sino que representaron el verdadero espíritu del fútbol base: compañerismo, ilusión y aprendizaje. Porque más allá de trofeos y resultados, el verdadero éxito estuvo en ver a cientos de chicos y chicas conviviendo, apoyándose y creciendo juntos a través del deporte.
El torneo también dejó claro el papel fundamental de monitores, coordinadores y familias, piezas imprescindibles para que un evento de esta magnitud saliera adelante.
En lo deportivo, el torneo también dejó momentos de gran nivel en sus distintas finales. En prebenjamines, el CD Ciudad Real CF se llevó el primer puesto, con el Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava como subcampeón. En categoría benjamín, el triunfo fue para el EMFB Puertollano Rojo, seguido por el CD Patrimonio de Almadén. Espartanos CF firmó además un destacado doblete al conquistar tanto la categoría alevín como la infantil, imponiéndose en ambas finales a los equipos anfitriones. El broche local llegó en categoría cadete, donde el Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava logró la victoria frente a Espartanos CF.
Además de los títulos colectivos, el torneo reconoció también el talento individual de varios jóvenes futbolistas. En categoría alevín, Enzo Alegre fue distinguido como mejor jugador e Ineso Martín como mejor portero; en infantil, los reconocimientos fueron para Lucas Delgado y Jesús Aranda; mientras que en cadetes, Erik Daimiel y Sergio Trapero recibieron los premios destacados. También hubo un gesto especial hacia los más pequeños, con medallas para todos los participantes de chupetín, prebenjamín y benjamín, reforzando así el valor de la participación, la ilusión y el esfuerzo desde las primeras etapas del fútbol base.
Este primer Torneo de Fútbol Base deja así una imagen que va mucho más allá del marcador: la de una Argamasilla de Calatrava capaz de reunir deporte, juventud y convivencia en torno a un proyecto común. Una cita que ha sembrado ilusión entre cientos de jóvenes y que confirma el valor del fútbol base como espacio de aprendizaje, compañerismo, esfuerzo y futuro.





























